Enigma en vacaciones
Allí estaban escondidos, esperando...
Sentían ese calor húmedo que los envolvía y parecía aplastarlos entre toda esa vegetación. Su corazón no estaba tranquilo, latía desbocado mientras pensaban en todas las posibilidades de error que habían calculado.
Nikolai y Marcos parecían estar conectados mentalmente porque se miraron mutuamente y fue como si se hubieran hablado.
Se vieron a sí mismos, o mejor dicho cada uno se vio en el rostro del otro, transpirados, los ojos muy abiertos, vigilando el entorno, agazapados, ansiosos de lo que pronto se desencadenaría.
¿Llegarían a tiempo? ¿Saldría todo de acuerdo al plan?
Pronto lo sabrían.
Para calmarse Nikolai empezó a recordar que solo una semana atrás...