Memorias de un revolucionario armenio
Extracto de los tomos I al IV
La lucha por la liberación de Armenia fue cruel y sin precedentes. En un lapso breve de veinte años, la nación armenia, esclavizada por siglos, dio vida a miles de héroes novelescos quienes se levantaron contra un enorme imperio, despreciando la muerte en aras de la libertad de la Patria.
La lucha fue paso a paso, y tuvo en su transcurso milagrosos puntos altos y terribles declives. En el seno del pueblo armenio se creó una generación de fedais, forjados en acero y granito y en cuyas venas corría la sangre de David de Sasun.
Ellos, como flameantes estrellas fugaces vinieron y pasaron por nuestro oscuro firmamento, llenando nuestras almas con el divino néctar del orgullo y la esperanza.
¿Quién iba a escribir, para las generaciones futuras, la historia de esos legendarios héroes, de muchos de los cuales no conocemos el nombre, ni su tumba?
¿Quién nos iba a entregar sus vivencias espirituales y sus sueños?
Por una vez, el Dios de los armenios fue justo con nosotros. Él salvó de entre los elegidos, lo mejor que se podía elegir: la vida de Rupen.
Él, también un gran fedai y su comandante, que contrariamente a su voluntad no pudo inmolarse ante el altar de la libertad. Se salvó milagrosamente de entre el fuego y el hierro para poder entregarnos la historia de esos gigantes legendarios que, al precio de su vida, libraron la sublime batalla de los armenios en aras de la libertad.